EL BAR DEL COCODRILO

IN DER BAR ZUM KROKODIL

Comedian Harmonists

    El periodo de la República de Weimar, el Berlín de la Alemania de entreguerras fue una época muy rica en producciones musicales urbanas, sobre todo en los cabarets de la capital.

   La música y las canciones que se escuchaban allí entre el tupido humo, los ríos de alcohol y el ambiente libertino y divertido, no eran como se puede pensar, solo pura frivolidad.

    El primer grupo de voces masculinas, que alcanzó fama internacional, cuyas notas aún resuenan en los teatros europeos de hoy, fueron los COMEDIAN HARMONISTS.

    El gran boom creativo de esta ciudad lamentablemente se desinfló con la llegada del nazismo y su brutal represión.

    Estos muchachos alegres de voces sorprendentes, ataviados con fracs y muy distinguidos no dejaron a nadie indiferentes, ni siquiera a la Dietrich, con la que compartieron escenario.

    Harry Frommermann (1906-1975) puso en 1927 un anuncio en el periódico para la formación del grupo. Enseguida se sumó Robert Biberti, Ari Leschnikoff, Josef Roman Cycowski, Erich Abraham Collin y el pianista Erwim Bootz.

    De los garitos berlineses pasaron a los grandes cabarets y dieron el salto a los teatros de Europa y América, filmaron películas y tuvieron un grandísimo éxito.

    El régimen nazi calificó su música de “RUÍDO JUDÍO-MARXISTA”. En el punto de mira de Hitler estaban los tres judíos integrantes del grupo, que emigraron rápidamente a los EEUU en 1933, con lo que los Comedian Harmonists originales desaparecieron.

    En 1997 Josef Vlismaier dirigió una película recreando sus vidas y su música. Siguiendo la estela de este film se han formado numerosos grupos que han revivido esta música de los felices años 20, sobre todo en Alemania y Austria, como los Berlin Comedian Harmonists o el inefable Max Raabe, artista inclasificable, entre el ridículo y la genialidad.

    La discografía de los Comedian Harmonists es extensa, va desde recreaciones de éxitos de la más estricta música clásica, pasando por el swing americano o canciones propias del más puro cabaret llenas de versos picantes que evitaban las censuras, de ingenio, musicalidad y elegancia. La mayoría de ellas están interpretadas a capella o con un mínimo e imprescindible acompañamiento musical.

   Propongo hoy solo una muestra, para abrir boca, la canción In der Bar zum Krokodil, una parodia de la historia de la mujer de Putifar, de Putifar mismo y de Ramsés en la versión original de estos intérpretes.

Anuncios

Acerca de Maite Jiménez

Profesora de Latín y Griego de Secundaria. Traductora. Me gusta viajar. Adoro la música.
Esta entrada fue publicada en CUADERNO DE VIAJE, MÚSICA y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s