ABSALOM

Triste estaba el rey David

triste y con gran pasión

cuando le vinieron nuevas

de la muerte de Absalón.

Cuando le vinieron nuevas

de la muerte de Absalón

palabras tristes decía

salidas del corazón.

No te quisiera ver muerto

sino vivo en mi prisión

que aunque me eras desobediente

yo te otorgaría perdón

hijo mío Absalón

    En este romance de origen sefardí transcrito por ALONSO DE MUDARRA en 1546 para sus Tres libros de música en cifra para vihuela no se cuentan los hechos de armas del rey David, ni se alude a su merecida fama como músico, sino que nos interna en el dolor del padre por la muerte de su hijo.

    El escritor sagrado enfatiza la belleza física del príncipe (2 Sam. 13-18), deteniéndose sobre todo en su abundante cabellera, que sin él quererlo va a ser la causa de su muerte. El cabello abundante era considerado en la Antigüedad como signo de respeto y contenía mucha carga erótica y virilidad. Recuérdese el episodio bíblico de los cabellos de Sansón. A veces es motivo de ofrenda, y afeitárselo, señal de duelo. Por eso aumenta el dramatismo de la narración bíblica esta anticipatio El temperamento de Absalom era apasionado, intrépido y bastante irreflexivo.

    Mucho rencor albergaba el corazón de Absalom hacia su padre. Varios hechos lo enraizaron, sobre todo el asunto de su hermanastro con su hermana Tamar, la deshonra de la muchacha, el conocimiento de Absalom de su vejación y la inacción de su padre por mantener a salvo el honor del heredero. Posteriormente sufre el destierro por asuntos tribales y ganado otra vez el favor real, planea su venganza.

Absalom traba combate junto a su ejército sublevado en el bosque de Efraím:

“La batalla se extendió por todo aquel entorno y aquel día devoró el bosque más hombres que la espada.”

(2 Sam. 18,8)

    El rey había ordenado que en el combate respetaran a su hijo, pero sus generales desobedecen al rey. Después de la matanza de sus huestes, Absalom huye despavorido, pero su cabellera se enreda en el un árbol de terebinto. Su caballo se escapa, y él queda colgado de las ramas. Uno de los generales atraviesa su cuerpo con jabalinas tres veces.

    Cuando le dan la noticia de la muerte de Absalón, David se vuelve inconsolable.

 “Mi hijo Absalón, Absalón, mi hijo: Dios me diera haber muerto en tu lugar, Absalón, mi hijo, mi hijo Absalón”

(2 Sam. 19, 1)

Palabras que en el romance de Mudarra son repetidas sin cesar en latín:

FILI MI, ABSALOM!

Escuchemos a Montserrat Figueras en este lamento por la muerte de Absalom de Alonso de Mudarra.

Anuncios

Acerca de Maite Jiménez

Profesora de Latín y Griego de Secundaria. Traductora. Me gusta viajar. Adoro la música.
Esta entrada fue publicada en MÚSICA, RENACIMIENTO y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s