OCULI DE VITRO CUM CAPSULA

Foto Maite Jiménez (febrero 2022)

No presumo de una gran belleza, pero en mis años mozos sí que podía llegar a agradar: piel tersa, entre blanca y morena, ojos vivaces, y una aguda visión que me acompañó durante mucho tiempo, pero que, en contra de lo que me esperaba, me abandonó pasados los sesenta, de modo que me obligó a recurrir, muy a mi pesar, a la ayuda de las lentes.

Petrarca, «Posteritati» (1351) en Prose (a cura di Guido Martellotti). Ricciardi, Milano-Napoli 1955.

Morgan Library, MS. M. 945, fol. 150r.

No todas las genialidades humanas surgieron en la Antigüedad o en el Renacimiento, que son las eras “luminosas” por excelencia.

Nos han dicho siempre que la Edad Media fue un tiempo lúgubre y terrible.

mil años de oscuridad.

Siempre defenderé que esto no es verdad.

He aquí un ejemplo:

Tirumalai Krishnamacharya practicando Bhramari pranayama.

Nuestra percepción del tiempo y del espacio cambió mucho antes del año 1000. Para empezar, apareció una nueva residencia en el Más Allá: el Purgatorio.

Ánimas salvadas del Purgatorio. British Library, Additional MS 37049, 1460-1500.

También cambió el modo de vivir ese tiempo, gracias a inventos utilísimos como el reloj.

Reloj astronómico de la Zytgloggeturm (Berna)

El espacio infinito del mar podía medirse ahora contemplando las estrellas gracias al astrolabio, y orientarse con la brújula con las manos en el timón.

Maqâmât de al-Ḥarîrî. BNF, ms. 3929, f. 178v

El “oscuro” Medievo trajo a nuestras vidas la ropa interior, los pantalones, los botones, el tenedor, las comidas sentados a la mesa (ya sabemos que los romanos comían tumbados) y los cristales de las ventanas, que permiten que entre la luz en nuestras casas y al mismo tiempo protegernos de las inclemencias, delante de la chimenea, otro gran invento.

Desde entonces tenemos gatos en casa.

Y la carretilla

También nos regaló el ajedrez y los juegos de cartas para que el tiempo se pase más rápido y de modo más entretenido.

Además, dicen que Marco Polo trajo los spaghetti de su viaje a China, así como la pólvora y los estandartes de colores ondeando en las batallas.

Uno de los inventos medievales más útiles fueron las GAFAS.

El paso del tiempo no iba a impedir nunca más que los lectores que peinan canas se quedasen ciegos ante el saber que albergan los libros.

MS. Douce 80 (Bodleian Library)

Cuenta Plinio que el emperador Nerón utilizaba unas esmeraldas para ver los combates de gladiadores. Estas pudieron haber sido las primeras lentes.

Nero princeps gladiatorum pugnas spectabat in smaragdo.

(Plinio, NH, XXXVII, 16)

Mervyn LeRoy, Quo vadis? (1951)

Guillermo de Baskerville no se cansa de repetirle a su discípulo, el novicio Adso de Melk, que sería muy conveniente que se detuviese a leer en la biblioteca de la abadía los tratados de óptica de Alhazen, el sabio árabe que se inspiró en un punto de luz para escribir sobre las lentes.

Los protagonistas de El nombre de la rosa suben al SCRIPTORIUM de la abadía para consultar el catálogo de los libros.

Adso refiere en su crónica cómo era el sorprendente artefacto que su maestro sacó del bolsillo:

Sean Connery en El nombre de la rosa (Jean-Jacques Annaud 1986)

Roger Bacon, el gran filósofo y científico inglés, al que fray Guillermo veneraba como su verdadero maestro, opinaba que el propósito de la ciencia debe ser alargar la vida humana y que es muy lícito servirse de las ayudas de la técnica y de la ciencia.

Sed ultimus gradus in quem potest artis complementum, cum omni naturae potestate, est prolongatio vitae humanae usque ad magnum tempus; quod autem hoc sit possibile, multa experimenta docuerunt.

Roger Bacon, De retardatione accidentium senectutis, et de prolongatione vitae humanae

MS M.485 fol. 165v.

Así, los OCULI DE VITRO CUM CAPSULA fueron creados como un alargamiento del propio cuerpo, un artefacto que agudiza los sentidos y potencia las destrezas humanas.

MUNDUS SENESCIT, «el mundo envejece», como reza el dicho medieval que subyace en la descripción de los asombrosos cambios que están viviendo los hombres.

Fabulosos acontecimientos presiden el fin de una era: inventos, máquinas y artefactos que han sido creados para que la vida sea más fácil, o quizás no.


Trinity College Library, MS E. I. 40, f. 38r.

El invento que guarda Guillermo entre sus cosas, unos anteojos, unas gafas sin patillas que se ponen a horcajadas en el puente de la nariz, eran tecnología punta en la Italia del siglo XIV.

Nicolás de Morimondo, el maestro vidriero, no puede evitar exclamar al verlas:

«-¡OCULI DE VITRO CUM CAPSULA! ¡Había oído hablar de ellas a un tal fray Giordano que conocí en Pisa! Decía que no habían pasado ni diez años desde que se habían inventado. Pero hablé con él hace más de veinte años.

Creo que se inventaron mucho antes -dijo Guillermo-, pero su fabricación es difícil, y hacen falta maestros vidrieros muy expertos. Llevan tiempo y trabajo. Hace diez años un par de estos vitrei ab oculis ad legendum fueron vendidos en Bolonia por seis sueldos. Yo recibí unos como regalo de un gran maestro, Salvino de Armati, hace más de diez años, y los conservo celosamente desde entonces, como si fuesen (creo que ya lo son) parte de mi propio cuerpo.«

Umberto Eco, El nombre de la rosa. Primer día. Vísperas.

Harley MS 2971 f. 109v.

Cuando Guillermo y Adso se cuelan en el SCRIPTORIUM para intentar descrifrar las notas de Venancio de Salvemec, el traductor de griego, otro monje, Berengario de Arundel, le roba sus antiparras. Quiere evitar el descubrimiento de la verdad.

Harley 3305 f. 5v.

Alguna vez los investigadores han encontrado las huellas de estos «ojos de vidrio con montura» en algún manuscrito que nunca había sido abierto.

Quizás, algún monje como Berengario los metió a toda prisa en el códice y huyó despavorido para no ser descubierto. Estas gafas del siglo XIII dejaron su marca en un códice del siglo XI, hasta el siglo XX.

Utrecht, Universiteitsbibliotheek, MS 1003 (finales del s. XI)

Para resolver el misterio del libro prohibido, Guillermo necesitará sus gafas, que finalmente aparecen, aunque él ya dispone de otras de repuesto, fabricadas por el maestro vidriero.

Foto Javier Rodríguez, noviembre 2021

Y enfrentado a este hombre présbita, que se ayuda de los inventos más novedosos para poder seguir leyendo y estudiando, aprendiendo y viviendo, el antagonista más terrible: Jorge de Burgos, ciego, pero que ve más que nadie, igual que Tiresias ante Edipo.

Las gafas de Guillermo de Baskerville sobreviven al incendio y a la destrucción de la abadía, entregadas a Adso para que las use en su edad madura. Con ellas escribirá su crónica, siendo un anciano, en su amada abadía de Melk.

Histoire des nobles princes de Hainaut. BMF Fr. 20127, fol. 2v. s. XV

Después de cientos de años, las GAFAS siguen simbolizando el PROGRESO, EL CONOCIMIENTO Y EL APRENDIZAJE.

Foto Alberto Fortes Novoa (Club de lectura del IES García Barbón de Verín. Febrero 2022)

Traducciones: Maite Jiménez (marzo 2022)

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Y SI NO, EL INVIERNO

Foto: Bernard Grenfell (izq.) y Arthur Hunt (dcha.) en su tienda en Oxirrinco alrededor de 1896.

Las arenas del desierto de Egipto guardan secretos.

Es habitual que casi todos los días la arqueología nos sorprenda con algún descubrimiento emocionante.

El mundo antiguo es un relato infinito.

Cyperus papyrus

El barón Vivant Denon, artífice del futuro Museo del Louvre, acompañó a Napoleón en su campaña de Egipto, y en 1798 dibujó OXIRRINCO.

Imagen

OXIRRINCO, ondulada, misteriosa, deshabitada, la Ciudad del pez de nariz de elefante, egipcia y griega, alejandrina, mestiza.

Los habitantes del Delta creían que la probóscide del animal se debía a que se había comido el pene de Osiris después de que su hermano Set lo desmembrara. Gracias al oxirrinco, Isis pudo recuperar el preciado miembro y concebir a Horus.

Foto

Grenfell y Hunt compartían pasión arqueológica y conocimientos de griego más que de sobra para transcribir y editar los textos de los papiros en una obra imprescindible:

The Oxyrhynchus Papyri 1898/1904 (15 volúmenes)

Debió de ser maravilloso asistir a la exhumación de los trocitos de papiro con letras griegas escondidos durante cientos de años en el basurero de Oxirrinco.

El Nilo regalaba la planta del papiro con inalterable generosidad.

Una legión de copistas y burócratas de pluma ágil y profesional escribía sin parar.

Los papiros que no eran necesarios se destinaban a las momias.

Foto

El tomo X recoge trocitos de papiro que contienen versos de

SAFO.

John William Godward

A veces, los papirólogos y helenistas tienen que componer un auténtico PUZLE, intentando que unas palabras casen con otras, que los versos guarden la rima y el ritmo, que el sentido del poema, que estaba en letargo debajo de las arenas del desierto, resucite, se reanime, brille de nuevo.

Grenfell-Hunt (vol. X)

Casi todos los editores modernos, como Lobel & Page o Eva-Maria Voigt, ofrecen algunas variantes en su texto. De hecho, este fragmento 12 del P. Oxy. 1231 se ha pegado en nuestro puzle con el P. Oxy. 2166 (a). Así, el resultado es un poema más largo:

Grenfell y Hunt nos regalaron estos versos mutilados del

FRAGMENTO 22

(L-P; Voigt)

Con devoción y fidelidad a nuestros arqueólogos, aceptaremos solo el puzle mínimo, el fragmento 12 del papiro de Oxirrinco número 1231.

Nos atrevemos a traducirlo.

Que cada uno lo contextualice como desee, que se deje embriagar por las sugerencias, las mutilaciones, las palabras sueltas, como si fuese un poema vanguardista.

John William Godward

…el trabajo

…tu rostro

…no hay placer

…y si no, el invierno

…no me duele

Hilda Petrie en Abidos (Egipto)

Lloro y suspiro
y miro al mar
por dos dulces ojos
en tierra extranjera, que añoro.
MAR, ten compasión de mi,
tráeme a mi amor de tierras extranjeras.
MAR emponzoñado,
has quemado mi corazón,
de mis brazos
has arrebatado mi consuelo.
MAR, ten compasión de mí,
devuélveme a mi amor
de tierras extranjeras.

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YO SOY OSIMANDIAS, REY DE REYES

El arqueólogo James Henry Breasted y familia en Abu Simbel (1906)

Estas cosas no solo las relatan en sus escritos los sacerdotes egipcios, sino también muchos griegos que viajaron a Tebas en tiempos de Ptolomeo, hijo de Lago, y que compilaron historias de Egipto (entre ellos Hecateo) que coinciden con las que nosotros referimos.

A diez estadios de las primeras tumbas (donde la tradición dice que estaban enterradas las concubinas de Zeus) se encontraba la dedicada al rey Osimandias.

En su entrada había un pilón de piedra jaspeada de dos pletros de largo y cuarenta y cinco codos de altura. Traspasado este, se llegaba a un peristilo cuadrangular de piedra, cuyas hileras tenían cada una cuatro pletros de largo, y en vez de pilares sus columnas eran bloques monolíticos de dieciséis codos de altura, labradas en estilo antiguo, y que representaban animales. La techumbre era una única pieza de dos brazas de ancho pintada de azul y tachonada de estrellas de colores.

Después de cruzar este peristilo, había otra entrada y un pilón similar al primero, pero de factura más impresionante y cubierto de relieves de todo tipo. En la entrada se erguían tres estatuas monolíticas de piedra negra de Siena, una de las cuales, una figura sedente, es la más grande de todo Egipto, y su pie mide más de siete codos; las otras dos, más pequeñas, a derecha e izquierda de sus rodillas, representan a una madre y una hija. La obra no solo es excepcional por su volumen, sino también tan sorprendente por la técnica escultórica y por la naturaleza de la piedra, que no se aprecia ni la más mínima grieta o imperfección en semejante tamaño. En ella hay una inscipción que reza:

«YO SOY OSIMANDIAS, REY DE REYES. SI ALGUIEN QUIERE SABER QUÉ GRANDE SOY Y DÓNDE YACEN MIS RESTOS, QUE SEA CAPAZ DE SUPERARME EN CUALQUIERA DE MIS OBRAS»

Diodoro Sículo, Bibliotheca Historica 1.46-47

A veces, el espíritu del Grand Tour no se llena de las vivencias en Grecia o en Italia, donde las fragancias de los cítricos inundan los templos de los dioses.

Cuando el viajero llega a Egipto, puede suceder que constate el valor que ha de concedérsele a la fugacidad del tiempo y al olvido.

Reina Tiy
(Imperio nuevo, ca. 1375 a.C. Neues Museum Berlín. Foto Maite Jiménez 2019)

El aventurero italiano Giovanni Belzoni adquirió en 1816 para el Museo Británico la estatua colosal de Ramsés II. El mismísimo Napoleón había intentado hacerse con ella, sin éxito.

Ramsés II (c. 1303-1213 a.C.)

El templo y el palacio de Ramsés, al que Jean-François Champollion bautizó como RAMESSEUM, fue uno de los proyectos más gigantescos del Antiguo Egipto.

Las noticias de los descubrimientos y excavaciones en Egipto eran siempre muy excitantes. Los viajeros desembarcaban cargados de extravagancias, de objetos desconocidos, a veces vestidos a la usanza árabe.

El tiempo que duraba la travesía permitía el despertar de las novelas sobre Egipto.

Percy B. Shelley escribió el soneto OZYMANDIAS en 1817, quizás emocionado por la llegada del coloso de Ramsés, a quienes los griegos llamaban OSIMANDIAS, nombre que oyeron en sus viajes a Egipto y que sonaba más o menos «User-Ma-Ra».    

Abu Simbel (David Roberts)

  La naturaleza y el tiempo destruyen la vanidad del hombre. Así, el coloso apostrofa al poderoso advirtiéndole de que la vida es un camino hacia el olvido.

Conocí a un viajero de una antigua tierra

que me dijo: «Dos imponentes piernas de piedra mutiladas

se yerguen en el desierto. A su lado, en la arena,

medio hundido, yace un rostro destrozado, cuyo ceño

y sus labios apretados, y su gesto de fría autoridad

revelan que el escultor supo representar bien aquellas pasiones

que, grabadas sobre estas cosas sin vida, aún sobreviven

a la mano que las remedó y al corazón que las alimentó.

Y sobre el pedestal rezan estas palabras:

“Mi nombre es Osimandias, rey de reyes:

¡Admirad mis obras, oh poderosos, y perded toda esperanza!”.

Nada queda a su lado: alrededor de la decadencia

de estas colosales ruinas, infinitas y desnudas, se extienden a lo lejos solitarias y lisas las arenas».

Percy B. Shelley, OZYMANDIAS (1817)

TRADUCCIONES: Maite Jiménez (enero 2022)

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