Giorgio di Chirico, La partida de los Argonautas (1921)
En la ópera de Francesco Cavalli Il Giasone, el héroe JASÓN no es tan bravo como podíamos esperar.
Su debilidad es la belleza femenina y los placeres de la carne. Sus compañeros ARGONAUTAS le instan una y otra vez en el primer acto a que concluya de una vez por todas la misión por la que viajaron a la remota Cólquide.
En los brazos de la misteriosa y aún velada MEDEA, llega a olvidar por qué ha cruzado medio mundo desafiando los peligros del mar.
En esta versión del mito del VELLOCINO DE ORO Jasón no es una figura heróica, a no ser por las pócimas que le prepara Medea; sin ellas imposible seguir.
Su vida amorosa es un caos hasta que las dos protagonistas femeninas ponen orden.
Él ya había tenido unos gemelos con HIPSIPILAen Lemnos, y dejó a esta princesa tirada. Hipsipila (Isífile) viaja hasta la Cólquide con la intención de matar a su rival, la princesa bruja MEDEA, que aún no ha revelado su identidad ni su rostro a Jasón.
Medea a su vez había rechazado a su pretendiente EGEO, que se convierte por tanto, en el antagonista de Jasón.
No es un triángulo amoroso, es un cuadrilátero de boxeoentre los cuatro protagonistas de este melodrama con aliño cómico del sucesor natural del gran Claudio Monteverdi.
MEDEA acaba deseando la muerte de Jasón. Tras ser salvada del mar por Egeo, convence a Jasón de la conveniencia del matrimonio con Hipsípila, y ella acaba casándose con Egeo.
En esta preciosa ARIAde Il Giasone, Jasón remolonea en la cama, recreándose en las delicias del amor.
La puesta en escena de la Ópera de Gante es muy rompedora, y no apta para espíritus conservadores.
El brilante contratenor Christophe Dumaux interpreta al indolente Jasón, que no tienen ningún interés en embarcar en el Argo y buscar el Vellocino.
DELIZIE CONTENTE
(Francesco Cavalli, Il Giasone)
Alegres delicias, que hacen al alma feliz, cesad.
En este mi corazón, ay,
No destiléis más los gozos del amor.
Amadas alegrías, cesad aquí:
No puedo desear más, me basta así.
En los brazos de amor, en sus dulces cadenas
querría morir, dulzura mortal, guíame a la muerte,
Las escaleras dan un poco de miedo, al subirlas y también al bajarlas. Si son de caracol, el pánico puede apoderarse de uno. Evocan casas encantadas y fenómenos paranormales. Son en blanco y negro. El caracol es poderosa imagen para el cerebro, para los oídos y para el laberinto del pesamiento.
François Morellet, L´esprit d´escalier (Musée du Louvre, París)
El ESPÍRITU DE LA ESCALERA ,L´esprit d´escalier, es una expresión francesa acuñada por DIDEROT, alma de la ENCICLOPEDIA, del saber universal.
Imagino que en el Antiguo Régimen no era necesario estar al quite, a no ser para flirtear con las damas o sostener deliciosas aunque innecesarias conversaciones acerca del sexo de los ángeles.
Con la llegada de algunas libertades, los políticos volvieron a subirse a la TRIBUNA DE ORADORES, igual que se habían subido antes sus antepasados griegos y romanos, exponiéndose en el ágora, en el Pnix, en los Rostra o en el TEATRO, losing the face.
J.L. Mankiewicz, Julio César (1953)
Cuando un ORADOR baja de la TRIBUNA, al punto sobreviene aquel ARGUMENTO ad hocque podría haberse pronunciado, y enseguida acude el LAMENTO y la TRISTEZA por no haber sido más hábiles, más agudos, menos tardos.
El titán EPIMETEO, es el pensamiento tardío, el alma de las excusas. En su nombre está la palabra pensamiento, METIS, nombre de la madre de Atenea, a quien Zeus tragó embarazada. Luego vino aquel hachazo para hacer nacer a la INTELIGENCIA.
El nombre de PROMETEO en cambio, está lleno de PRE-VISIÓN, agudeza y celeridad. El nombre de EPIMETEO tiene dentro también al pensamiento, pero también el PODER DE LA MEMORIA y por tanto DEL OLVIDO. Es el espíritu de la REFLEXIÓN, de mirar atrás, reconsiderando, pero también sufriendo la OMISIÓN y el DESCUIDO.
L’esprit d’escalier by Tracie Taylor
Gastó lo que no se podía gastar en sus dones hacia los animales, dejando a su hermano Prometeo la Humanidad en el más completo abandono. Por eso Prometeo se vio forzado a robar el fuego divino para que la Humanidad prosperara.
El enfado de Zeus se transformó en PANDORA, la primera mujer, la que trajo todos los males a la casa del hombre. Epimeteo la recibió feliz y la tomó por esposa, pero en la CAJA DE PANDORA había terribles daimones, espíritus que atormentaron a los hombres. Estos hermanos titanes son el yin y el yang, anverso y reverso, cara y cruz, Caín y Abel.
Jack Vettriano, Bañistas narcisistas
Hoy brillan en el firmamento como LUNAS DE SATURNO, junto a otros titanes y seres poderosos que acudieron al desarrollo de la Humanidad.
Epimeteo (Saturno)
En el ESPÍRITU DE LA ESCALERA están las PALABRAS NO DICHAS, las que tendríamos que haber pronunciado pero no dijimos, por descuido, desatención o porque el CEREBRO viró a GRIS OSCURO, o se transformó en un QUESO GRUYÈRE, y en aquel momento tocó agujero.
Hey Rosetta!, Esprit d´escalier
Todo lo que podría decirte
Si no hubiera rayas de coraje
Se esconden como animales en la ciudad
Cogen hora punta en la sombra
Entonces yo enseñaba las sombras de la ciudad
Desde los oscuros agujeros de mi cerebro
No quiero que caigas
No quiero que te vengas abajo
Quiero que te recuperes
Te empujaré por el aire
Cada vez que te veo
Cada vez que digo buenas noches
Cada pensamiento que pensé se va
¿Rayos? vienen de la luz de la cocina
Entonces oigo arrancarse en el hueco de la escalera
Si el viajero se pasa de casualidad por MICENAS, la rica en oro, la de anchas calles, la del Peloponeso, tendrá una experiencia ciclópea. De eso hemos hablado muchas veces en este blog.
En la Micenas invernal vimos naranjas, nieve y mar turquesa, el mismo que vio Agamenón antes de entrar en su casa, al fondo de la llanura de Argos.
Alegoría de Nafplio
Pero si el viajero se acerca a Micenas en primavera o en el temprano verano, podrá disfrutar de los tomates que Clitemnestra cultiva en el huertecillo al lado del mégaron de su palacio. Las mujeres suelen dedicarse a la horticultura o a las flores cuando necesitan relajarse, distraerse y olvidarse de lo cotidiano. También les ayuda a pensar, mientras golpean la tierra de la huerta o de las macetas.
Un poco separado de la ciudadela de Micenas, se encuentra el RESTAURANTE AGAMENÓN, donde yo probé, entre otras cosas riquísimas, estos TOMATES RELLENOS.
Eran grandísimos, carnosos, pero con la piel firme, pues se fueron al horno y tuvieron que mantenerse erguidos y redondos.
Clitemnestra fuma un cigarrillo en una esquina del comedor, acompañada de su anciana suegra, que la mira ceñuda, aunque algo fascinada. La señora de Micenas es una mujer bellísima, elegante, de mirada líquida, que habla con el viajero en una lingua franca basada en el inglés y el italiano.
Lleva un collar de turquesas y corales, engarzado en plata, le ocupa todo su escote. Sonríe por el éxito de sus tomates rellenos, cuya receta se la dio una prima de Corinto. Los viajeros ya están tomando café. Se los cocinará a Agamenón cuando regrese de Troya.
TOMATES AGAMENÓN
Ingredientes
1 tomate bien hermoso por persona
1 cebolla muy picada, casi pulverizada.
Arroz redondo
Orégano
Sal
Pan rallado
Aceite de oliva
Preparación
Lavar los tomates. Cortar una rodaja a manera de tapa en la parte del tallo. Vaciar los tomates con cuidado y reservar su pulpa. Picar o moler la pulpa de los tomates. Mezclarla con la cebolla, condimentar con sal, y orégano. Añadir un chorrito de aceite y un puñado de arroz. Colocarlos en una bandeja de horno, espolvorearlos con pan rallado y regarlos con otro chorrito de aceite. Taparlos con su tapa. Hornear hasta que el arroz asome y se vea que están hechos, ellos y el arroz.
"...y, claro, todo eso serán interrupciones si logro reanudar el trabajo. Pues me saldrá como siempre un trabajo tartamudo. Bueno, qué le vamos a hacer." Gonzalo Torrente Ballester