TIENES UN SÍNDROME

TIENES UN SÍNDROME

Irene Papas como Antígona (1961)

En el Mundo de las Ideas de Platón y por medio de la llamada ANAMNESIS, el ser humano recuerda las Ideas que el alma reencarnada olvidó durante su viaje a este mundo.

El alma recordará no los acontecimientos de la vida pasada, sino las VERDADES, que son humanas, universales y eternas.

Así, en las sociedades primitivas, los MITOS son paradigmas, modelos creados por los seres sobrenaturales, y no experiencias personales.

Para el descubrimiento del verdadero YO, según los gnósticos hindúes, será necesario desdeñar los acontecimientos históricos contemporáneos, los que son “reales”, y sumergirse en aquellos que tuvieron lugar en el pasado fabuloso.

Panteon (Roma)

Por eso siempre resulta mucho más interesante y excitante el mito de la Castración de Urano que la historia de las Guerras Púnicas.

Inclusive para historiadores sesudos y serios como Tucídides, y para los que no lo son tanto, a fuer de ser más vibrantes, como Heródoto, la HISTORIA, conservadora de los hechos de los hombres, es muy importante para explicar el devenir del mundo, pero no es el único conocimiento y por supuesto, no el más necesario.

La ANAMNESIS facilita el borrado de las fronteras en su búsqueda de lo universal humano y lucha contra los provincialismos catetos.

Por eso, según Mircea Eliade, el mito tiene como función principal

“REVELAR MODELOS”

Estela Giustiniani, ca. 460 a.C. (Altes Museum Berlin) Foto Maite Jiménez 2019

Homero, el educador de Grecia, según Platón, no habló de cosmogonías ni de pensamiento mítico (eso lo harán Hesíodo y sus secuaces), tampoco de ritos ctónicos ni de creencias universales de sexualidad, fecundidad, muerte, etc.

Sus creaciones se dirigieron a una aristocracia palaciega dominante, refinada y culta, donde triunfó ese UNIVERSO ATEMPORAL DE ARQUETIPOS, el mismo que sigue triunfando hoy en nosotros.

Ánfora de Dípilon, ca. 750 a.C. (Museo Arqueológico de Atenas) Foto Maite Jiménez 2019

A veces, los mitos perviven ENMASCARADOS. Este es el mundo de los COMPLEJOS, de los SÍNDROMES, características psicológicas o verdaderas enfermedades mentales en los que nos miramos como en un espejo.

Ciclámenes silvestres en el Teatro de Epidauro (Foto Olga Ryabova)

Todas estas cosas las cuenta el gran Mircea Eliade  en su libro Mito y Realidad  y nos inspiran para vernos tal y como somos en este elenco de sindrómicos.  

En este breve diccionario de complejos hay sobre todo mujeres.

Los hombres aparecen porque las enfermas son sus mujeres.

¡Qué cruel ha sido la mitología y la psiquiatría con nosotras!

Quizá creas que tu madre es inigualable, insuperable, y que ninguna de las mujeres que puedas conocer está a su altura. ¡Ay, las croquetas de mamá! En este caso, es muy posible que estés afectado por el COMPLEJO DE EDIPO, muy bien explicado por aquel médico vienés.

P.P. Pasolini, Edipo re (1967)

Tú, madre abnegada y devota, que crees que tu marido es tu hijo, y por eso nunca has sido verdaderamente su amante, sino que procuras que la vida le sea lo más fácil posible, deberías tener cuidado con tu estrés, si es que insistes en encargarte de todo. Te parecerás cada día más a la infeliz YOCASTA, y para esto también hay un complejo, el mismo que padeció la pobre Wendy.

Silvana Mangano en Teorema (P.P. Pasolini 1968)

Puede que seas PENÉLOPE, guardiana de la memoria, tejiendo tu existencia en tu telar. El primer verso de este “texto” dirá en griego:

ἄνδρα μοι ἔννεπε, μοῦσα, πολύτροπον…

Háblame, oh Musa, de aquél varón de multiforme ingenio…..

Te convertirás en una anciana que moja magdalenas en el té para poder recordar a tu amante.

René Burri, Industria Textil Lombardía 1959

Y tu chiquillo, el responsable TELÉMACO, un poco antisocial y reservado, cuya lengua se paraliza ante cualquier contratiempo, sufre una presión grandísima, porque ha de aguantar tus arrebatos y tu infinita tristeza. Que note siempre cerca la imponente figura de su padre, no es sano para su mente. Tanta nostalgia no puede ser buena.

Telémaco y Penélope

El amor de una madre por su hijo puede llegar a ser devastador. Ya no es la tristeza de Penélope, ni la ceguera de Yocasta -la pobre no conocía su pasado-, sino la pasión desatada que trae lágrimas a los ojos a cada paso. Si ya estás en la edad madura, tu apetito se descontrolará, también tu figura; serás presa de un cansancio sin motivo y todos creerán que padeces histeria. En este caso serás FEDRA, enamorada de su hijastro Hipólito. Impedirás que el chico vuele de tu nido, ahuyentarás a cualquier mujer, porque todas serán más jóvenes que tú.

Melina Mercouri con Anthony Perkins durante el rodaje de Fedra de Jules Dassin en la isla de Hydra (1961)

También puede ocurrir que tú, padre amantísimo, provoques la alianza incondicional de tu hija, a la que pusiste en contra de tu esposa. De todos es sabido que las niñas sienten por su padre un afecto especial, a veces incluso contra naturam. Te convertirás en AGAMENÓN, y tu hija en ELECTRA. Su complejo, como sabe todo el mundo, también fue estudiado por el mismo médico vienés que he nombrado. Digamos que Clitemnestra era como era porque tú se la jugaste de una manera horrible.

Aleka Catselli como Clitemnestra e Irene Papas como Electra en la adaptación de Cacoyannis de la Electra de Eurípides (1962)

Este amor de una hija puede dirigirse no solo a ti, sino también a otros varones de la familia. A Electra se le parece muchísimo ANTÍGONA, la amantísima hija de Edipo. Ten por seguro que estas muchachas acaban solteras. Ningún chico podrá parecerse nunca a los hombres de su casa. Y no te olvides de la carga de ocuparse siempre de sus padres.

Irene Papas protagonista de Antígona (Yorgos Javellas 1961)

Si eres como Agamenón, despertarás en tu hija el amor, y harás de tu hijo el aliado perfecto, porque lo estás poniendo también en contra de su madre. Destilará tanto odio, que podrá incluso tener deseos de matarla. El muchacho corre peligro: puede convertirse en el trágico ORESTES. ¡Qué fértiles estos atridas! ¡Cuántos argumentos novelescos! ¡Qué filón para la psiquiatría! En el fondo, estos varones simplemente están renovando el poder masculino, porque una mujer sacó los pies del plato.

Orestes a punto de matar a Clitemnestra y seguido por Electra

Sobre las mujeres se ha cebado la crueldad de la psiquiatría freudiana. Tanto es así, que algunas mujeres que no se muestran lo suficientemente activas en el sexo -siempre según la opinión masculina- se las ha comparado con la ninfa DAFNE, huidiza, virgen por voluntad propia. Es muy posible que, dada la condición femenina en los tiempos míticos y en los tiempos griegos históricos, una chica era más libre si no se casaba. A estas infortunadas se las calificó enseguida de “frígidas”. ¿Quién iba a querer ser poseída a la fuerza por un dios lleno de lujuria, aunque fuese el mismísimo Apolo?

Bernini, Apolo y Dafne

De las mujeres asesinas de sus propios hijos se habla en la prensa cuando sucede este tipo de tragedias. Entonces se recurre al COMPLEJO DE MEDEA. Las Medeas clásicas son mujeres destronadas del reino del amor conyugal. Normalmente la rival es una mujer mucho más joven, ambiciosa y seductora. Los hombres sucumben a los encantos de la carne y abandonan a la vieja esposa. Se sienten aún jóvenes, y saben que pueden engendrar hasta la ancianidad. ¿Saben ellos verdaderamente cuáles son sus encantos para la joven esposa? Pero Medea enloquece, víctima de su amor. Para hacer daño al que más quería, es capaz de matar lo que más quiere.

Entre las troyanas, brilla con luz propia CASANDRA, “la que enreda a los hombres”, visionaria, trastornada, sacerdotisa, una mujer triste. Las mujeres que son metáfora de Casandra siempre están avisando de las ruinas que vendrán si se incumplen las normas. Viven en un estrés insoportable, porque están seguras de que están en posesión de una “misión”, y que esta debe ser cumplida. Habitualmente fabulan sobre qué ocurrirá, y lo peor es que se creen lo que imaginan. Los médicos las llaman paranoicas.

Sophia Loren en la Acrópolis de Atenas (1956)

Con toda esta presión, las mujeres tenemos dos caminos posibles, también tipificados como síndromes, ¡cómo no!. En el fondo, creo que todas tenemos algo de estas dos metáforas:

COMPLEJO DE QUIMERA

También llamado COMPLEJO DE BOVARY o “bovarismo”. Inmersa en un matrimonio aburrido, en una ciudad que no te gusta, en una casa que tiene demasiadas humedades, solo puedes pensar que merecías otro destino, que la vida te había reservado otras cosas. Fabulas con hombres maravillosos y al final se convierten en tus amantes. Aunque, desgraciadamente, ni traspasando los límites de lo permitido, llegas a ser feliz. Eres Emma, o el monstruo llamado QUIMERA, porque lo deseas con ardor, pero no existe.

COMPLEJO DE CLEOPATRA

Tienes poder, eres bella e inteligente, talentosa en todo lo que haces. A los ojos de los hombres eres altiva, inalcanzable…Ellos te llaman frígida. Se ven pequeños a tu lado. Dicen que eres tú, que no quieres a ningún hombre en tu vida, que ninguno está a tu altura. Exiges veneración. Si no hacen lo que tú quieres, las consecuencias pueden ser fatales. Dicen que las féminas que padecen este síndrome son proclives al suicidio.

¡HÁZTELO MIRAR!

Some boys kiss me
Some boys hug me
I think they’re ok
If they don’t give me proper credit
I just walk away
They can beg and they can plead
But they can’t see the light (that’s right)
‘Cause the boy with the cold hard cash
Is always Mister Right.
‘Cause we are living in a material world
And I am a material girl
You know that we are living in a material world
And I am a material girl
Some boys romance
Some boys slow dance
That’s all right with me
If they can’t raise my interest then I
Have to let them be
Some boys try and some boys lie but
I don’t let them play (no way)
Only boys who save their pennies
Make my rainy day
‘Cause we’re living in a material world
And I am a material girl
You know that we are living in a material world
And I am a material girl
Living in a material world
And I am a material girl
You know that we are living in a material world
And I am a material girl
Living in a material world (material)
Living in a material world
Living in a material world (material)
Living in a material world
Boys may come and boys may go
And that’s all right you see
Experience has made me rich
And now they’re after me
‘Cause everybody’s living in a material world
And I am a material girl
You know that we are living in a material world
And I am a material girl
Living in a material world
And I am a material girl
You know that we are living in a material world
And I am a material girl
A material, a material, a material, a material world
Living in a material world (material)
Living in a material world
Living in a material world (material)
Living in a material world
Living in a material world (material)
Living in a material world
Living in a material world (material)
Living in a material

Acerca de Maite Jiménez Pérez

Profesora de Latín y Griego de Secundaria. Traductora. Me gusta viajar. Adoro la música. SOLVITUR AMBULANDO
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