OJOS DE ALMENDRA

Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados.
(G.García Márquez, El amor en los tiempos del cólera)

Los héroes griegos se entusiasmaron con el rescate y la venganza de Helena de Troya, pero en el camino de ida, y también en el de vuelta, la brújula de su corazón se volvió loca.
Unos se quedaron por el camino, otros regresaron tras larguísimas navegaciones, y la mayoría encontraron su tierra muy distinta de cuando la dejaron.
Cuando los hombres van a la guerra lo rompen todo.
Dinos de Sophilos (British Museum)
FILIS es la muchacha de los ojos de almendra que se enamoró perdidamente de Demofonte.
Algunos dicen que en realidad su amor era hacia Acamante, el hermano de Demofonte.
Su mirada está triste, inclina su mentón porque siente añoranza de su amor.
Él le prometió volver.
Todos lo hacen.
Kore de los ojos con forma de almendra (Museo de la Acrópolis, Atenas)
Demofonte se detuvo en Tracia por casualidad, para descansar, para avituallarse.
El extranjero que llega al palacio del rey, envuelto en aventura, fácilmente conquista a la princesa Filis.

En la despedida, cuando Demofonte parte con su escuadra hacia Troya, la besó largamente, mezcló sus lágrimas con las suyas y estas fueron sus últimas palabras:
«Filis, espera, te lo suplico, a tu amado Demofonte»
(Ovidio, Heroidas, Carta de Filis a Demofonte)
Cada día ella se acercaba a la orilla de la playa para escrutar el horizonte, por si veía venir el barco de Demofonte.
V. Palmaroli, En vù (Museo del Prado, Madrid)
Los que aman llevan muy bien la cuenta del tiempo, pero la esperanza tarda en perderse, demasiado tarde se dan cuenta de lo que ya saben que les hace daño.
El amor los hiere sin remedio pero no hay remedio posible para ese amor.
«A menudo me inventé mentiras para excusarte, a menudo pensé que los procelosos Notos viraban tus velas blancas.»
(Ovidio, Heroidas, Carta de Filis a Demofonte)

Filis escribe a Demofonte (Manuscrito de las Heroidas de Ovidio, s. XV BNF)
Filis muere de abandono, de dolor, de espera, de pena.
Cree que Demofonte ha muerto.
Algunos hablan de su suicidio.
A veces las víctimas de amores humanos y divinos despiertan la compasión de los dioses. Quizás desean que este amor no muera para siempre, y dejan algún testimonio.
La diosa Atenea metamorfosea a Filis en ALMENDRO, el árbol invernal que viste galas primaverales, mientras sus compañeros esperan desnudos la llegada del buen tiempo.

Cuando Demofonte regresó a Tracia, observó un ALMENDRO en un bosque cercano a la playa.
Se acercó y ACARICIÓ su tronco.
La respuesta del AMOR de Filis
fue que el árbol floreciera antes de echar las hojas.

Edward Burne-Jones, Filis y Demofonte
El ALMENDRO es un árbol PROFÉTICO:
anuncia que sí, que se acabará el invierno, que la temperatura subirá, que el sol se abrirá paso entre las nubes y que nuestros corazones volverán a enamorarse.
Esperé cercana la playa,
creí que el viento estaba calmado;
pero me siento transportado
por la tempestad
Y mientras quiero salvarme
de un escollo infiel,
choco con otro escollo
bastante peor que el primero.

Imagen
Aunque el aire de la ventana había purificado el ámbito, aún quedaba para quien supiera identificarlo el rescoldo tibio de los amores sin ventura de las almendras amargas.
David Gandy

Guerrero galaico-lusitano (Boticas-Portugal)
José de Madrazo, Muerte de Viriato (Museo del Prado, Madrid)
Cabeza de guerrero de Rubiás-Bande (Museo Arqueológico de Ourense)
Torre de Hercules, A Coruña, 17 de abril de 2014 | Autor:
Patinir, Paso de la Laguna Estigia (Museo del Prado, Madrid)


David Gandy

Hubert Robert, Descubrimiento del Laocoonte




