Odiseo sigue ausente y en Ítaca la reina Penélope se entretiene en los quehaceres domésticos: confecciona un texto en su tapiz en el que narra su vida pasada y sus anhelos futuros, hace magdalenas para que su aroma le traiga a su pecho la imagen de su esposo, y casi no duerme.
Mientras, los pretendientes revolotean como abejas en torno a su reina, como buitres carroñeros, deseosos de que un día el heraldo anuncie la muerte del rey.
TELÉMACO convence a su madre de que debe ir en busca de noticias sobre su padre. Penélope accede.
El muchacho embarca para cruzar el mar de Ítaca hasta el continente, y desembarca en la preciosa Bahía de Navarino.
Pilos
(Foto Maite Jiménez, marzo 2019)
QUERIDA MAMÁ:
Espero que al recibo de la presente te encuentres bien. Yo acabo de llegar a PILOS. La travesía, pese a ser corta, la he pasado fatal.
Me ha dicho Méntor que he tenido NÁUSEA, que es la enfermedad del mar. Al principio me sentí avergonzado, porque di la impresión de un marinero bisoño, pero él me tranquilizó diciendo que también los marineros bregados pueden padecerla, y que se produce por las «tres F» en lengua bárbara:
FAIM (hambre) FROID (frío) FATIGUE (fatiga)
Akrotiri (Thera)
Los habitantes de PILOS, los señores y guerreros de Néstor, celebraban en la playa un sacrificio al dios de cabellos azules, Poseidón, señor de todos los mares.
Nueve toros serían sacrificados según el rito de los pueblos del mar:
Sarcófago de Hagia Tríada (Creta)
Nada más llegar a PILOS para consultar a Néstor sobre el paradero de papá, sentí cómo mi lengua se paralizaba y pasé la vergüenza de mi vida.
Esta actitud reservada y poco social se le notó siempre. ¡Con cuántos médicos no se habrá consultado su madre! Telémaco es un muchacho distinto de los demás, quizá padezca algún síndrome…La verdad es que en casa es difícil aguantar la tristeza y los arrebatos de locura de la reina Penélope.
Entonces Méntor me animó diciéndome que ya no tengo que tener vergüenza, porque mi crianza y los númenes juegan a mi favor.
Por fin fui capaz de hablar.
La verdad es que nos recibieron de maravilla: compartimos su banquete y me ofrecieron a mí el primero el vino.
Pude tener en mis manos la maravillosa y nombrada COPA DE NÉSTOR.
Copa de Néstor (s. XVI a.C.) Museo Arqueológico de Atenas
Yo pronuncié la correspondiente súplica al soberano de los mares, que ciñe y bate la tierra. A continuación, alentado por Méntor, respondí a las habituales preguntas del huésped:
¿Quiénes sois? ¿De dónde venís? ¿Qué propósito os trae aquí?
Néstor en Pilos
Le pregunté por la suerte de papá tras la GUERRA, y me temblaban las rodillas mientras esperaba su sabia respuesta. Me temía lo peor: que hubiese muerto.
Me dijo que Atenea protegió a mi padre, y que ojalá me proteja a mí de igual modo, para conseguir alejar esa turba de codiciosos de tu lado. Quizá yo sea la clave de su destrucción. Debo decir que a veces la siento cerca, a mi lado…
Joseph Natoire, Telémaco escuchando a Méntor
Así me dijo Méntor. Parecía que hablaba la propia diosa:
ἀλλ᾽ ἦ τοι θάνατον μὲν ὁμοίιον οὐδὲ θεοί περ
καὶ φίλῳ ἀνδρὶ δύνανται ἀλαλκέμεν, ὁππότε κεν δὴ
μοῖρ᾽ ὀλοὴ καθέλῃσι τανηλεγέος θανάτοιο.
Mas ni aun los dioses pueden librar de la muerte, igual para todos,
a un hombre que les sea caro, después que
se ha apoderado del mismo la Parca funesta de la aterradora muerte.
Después de narrar tantas desventuras, ya caía la noche.
Seguimos banqueteando en compañía del venerable anciano y los pilios.
Luego, Méntor manifestó su deseo de irse a dormir a la cóncava nave que nos trajo y yo recibí la SAGRADA HOSPITALIDAD del señor de Pilos.
Foto Maite Jiménez, marzo 2019
Maravilloso el PÓRTICO DOBLE del Palacio de Néstor, me dejó impresionado. Estos hombres parecen ser de estirpe divina, magos de la arquitectura. Creo que dejarán profunda huella en sus descendientes, que gracias a ellos, sabrán construir edificios maravillosos, todos con pinturas al fresco que me cautivaron por su vigor y dinamismo. Son esforzados guerreros, qué duda cabe.
En un suspiro pasé de la oscuridad a la LUZ.
Una procesión que se fundía con el espacio me acompañó al interior. Me sorprendió mucho que también las mujeres participaran. Su indumentaria me era familiar…
Allí ardía el fuego que el venerable anciano Néstor mantenía siempre encendido.
Era el fuego del hogar, en realidad el FUEGO DE TODOS LOS HOGARES.
Foto Maite Jiménez, marzo 2019
El espacio para el SYMPOSIUM, para el banquete ritual, era magnífico. Cuando una casa tiene un lugar para estar, charlar, comer y beber y filosofar, quiere decir mucho sobre la cultura de sus habitantes, sobre su disfrute de la vida.
Me llamaron la atención los asientos largos que ellos llaman
κλῖναι
τοῖσιν δ᾽ ἡγεμόνευε Γερήνιος ἱππότα Νέστωρ,
υἱάσι καὶ γαμβροῖσιν, ἑὰ πρὸς δώματα καλά.
ἀλλ᾽ ὅτε δώμαθ᾽ ἵκοντο ἀγακλυτὰ τοῖο ἄνακτος,
ἑξείης ἕζοντο κατὰ κλισμούς τε θρόνους τε:
τοῖς δ᾽ ὁ γέρων ἐλθοῦσιν ἀνὰ κρητῆρα κέρασσεν
οἴνου ἡδυπότοιο, τὸν ἑνδεκάτῳ ἐνιαυτῷ
ὤιξεν ταμίη καὶ ἀπὸ κρήδεμνον ἔλυσε:
τοῦ ὁ γέρων κρητῆρα κεράσσατο, πολλὰ δ᾽ Ἀθήνῃ
εὔχετ᾽ ἀποσπένδων, κούρῃ Διὸς αἰγιόχοιο.
Néstor, el caballero gerenio, se puso al frente de sus hijos y de sus yernos,
y con ellos se encaminó al hermoso palacio.
Tan presto como llegaron á la ínclita morada del rey,
sentáronse por orden en sillas y sillones.
De allí á poco mezclábales el viejo una cratera de dulce vino,
el cual había estado once años
en una tinaja que abrió la despensera;
mezclábalo, pues, el anciano y, haciendo libaciones,
rogaba fervientemente á la hija de Júpiter, que lleva la égida.
Un cantor que se parecía a ORFEO entonaba tan dulces melodías, que las palomas revoloteaban en torno a su música.
Fresco de Pilos
Qué sorpresa encontrar las ESCALERAS. Conducen a una planta superior del Palacio y están pensadas para que el ascenso sea cómodo y majestuoso.
Foto Maite Jiménez, marzo 2019
El rey pidió que todos nos fuéramos a dormir a nuestros cuartos.
Al alba, cuando la AURORA DE DEDOS ROSADOS acarició las nubes, Néstorordenó el sacrificio de una vaquilla para que una vez más Atenea les fuese propicia.
Antes de partir, la bella hija de Néstory la reina Eurídice, a la que llaman POLICASTA, me condujo hasta la sala de baños.
Nunca vi en mi vida una estancia tan confortable y que tanto invitara a todos los placeres. Había jarras de agua de delicada cerámica, esponjas del Jónico y algo lujoso:
Leí a POLICASTAversos de amorde las poetas de las islas.
Ella me miraba con ojos escrutadores. Creo que me entendió.
Me parece que es igual a los dioses el hombre aquel que frente a ti se sienta, y a tu lado absorto escucha mientras dulcemente hablas y encantadora sonríes. Lo que a mí el corazón en el pecho me arrebata; apenas te miro y entonces no puedo decir ya palabra. Al punto se me espesa la lengua y de pronto un sutil fuego me corre bajo la piel, por mis ojos nada veo, los oídos me zumban, me invade un frío sudor y toda entera me estremezco, más que la hierba pálida estoy, y apenas distante de la muerte me siento, infeliz.
Jan Styka, Policasta
Tuvimos intimidad en aquella sala del baño.
Cuando salí de la bañera, me sentí SEMEJANTE A UN DIOS.
Le dije a mi bella anfitriona que me hiciese el honor de salir a cenar conmigo esa noche. Suponía un problema, porque Néstor había organizado otro banquete en mi honor. Me excusaría diciendo que al día siguiente quería zarpar muy temprano y que tenía que descansar.
POLICASTA se vistió para ir a cenar al pueblo. Estaba preciosa.
Nos decidimos por este pequeño restaurante que da al mar en el corazón de PILOS.
Su nombre evocaba al padre de los dioses. No teníamos elección. Era mi augurio.
Querida mamá, la MOUSSAKA que pidió POLICASTA me recordó mucho a la que haces tú.
Foto Maite Jiménez, marzo 2019
Nada me haría más feliz que papá volviese a casa. Dice POLICASTA que tanta nostalgia tiene por fuerza que ser mala.
Me ha contado que lo que a mí me pasa tiene visos de ser un verdadero SÍNDROME, como el del pobre Edipo, pero distinto. La reina Yocasta tenía un estrés alucinante, pero tú tampoco le vas a la zaga.
Ella me entiende. Puede que lo nuestro perdure en el tiempo…
Mañana he de partir. Sigo buscando a mi padre.
Recibe un afectuoso abrazo de tu hijo que te quiere
Los griegos recordaban con frecuencia que una tribu insólita de mujeres guerreras se había enfrentado a sus varones más valerosos y a sus héroes más famosos:
En su noveno Trabajo HÉRCULES combatió a HIPÓLITA, hermana de PENTESILEA, que tenía un cinturón mágicoregalo de su padre Ares.
TESEO acompañó a Hércules en la expedición y secuestró a ANTÍOPE, a MELANIPA ó a la propia HIPÓLITA y tuvo a Hipólito de esta unión, según cuenta Plutarco.
Salinurfa (Turquía)
Las Amazonas decidieron vengar el desprecio deTeseoal casarse con Fedra e inocularon el veneno de los celos y de la pasión aberrante de la princesa cretense hacia su hijastro.
Los griegos combatieron a las AMAZONAScon determinación, como si se tratara de terribles criaturas peligrosas y violentas. Nada tenían que ver estas mujeres con las Titanomaquias, Gigantomaquias o las Centauromaquias, pero ellos recordaron las sangrientas batallas en las innumerables series de su particular
AMAZONOMAQUIA
Mausoleo de Halicarnaso (Museo Británico)
Las AMAZONAS se retiraron a la Escitia con la tribu de los sármatas y perfeccionaron sus habilidades bélicas. Aprendieron a cabalgar como ellos y su dominio de la arquería era espectacular.
El sabio Heródoto cuenta la convivencia de las Amazonascon los sármatas. Ellos fueron los que les pusieron el nombre de οἰόρπατα , que se dice en griego ἀνδροκτόνος:
MATA-HOMBRES
Al principio los sármatas pensaban que aquellas chicas eran muchachos de una misma edad.
Mandaron a unos jóvenes para que averiguaran qué raza de criaturas eran y la Naturaleza obró el milagro: muchos jóvenes escitas amaron a las Amazonas.
Pero ellas, aunque se dejaban querer, no tenían planes de formar familia. Les decían que no estaban dispuestas a casarse y a hilar, limpiar, cuidar de los niños y quedarse encerradas en casa.
Las mujeres escitas celebraron por todo lo alto que las Amazonas, peligrosas competidoras, se fueran a otros territorios por no querer entrar por el aro de ocuparse de las cosas que manda la tradición para las mujeres.
Sephoris (Palestina)
De su estancia entre los sármatas escitas, las Amazonasse llevaron una prenda muy cómoda para cabalgar y también para luchar a pie:
LOS PANTALONES
A partir de esta emigración de las mujeres guerreras, los poetas hablan de ellas como habitantes del Ponto, o de Turquía:
PENTESILEA, reina de las Amazonas, luchaba por Troya.Aquiles quedó cautivo de su bravura en la batalla y de su exótica belleza. Ella cayó herida y él la apartó del combate porque no quería que muriera. Fue en vano.
Cuando cuenta la historia de Belerofonte, el anciano rey troyano Príamo dice que el héroe mató a las
Los griegos llevaban mal la diversidad, sobre todo cuando unas mujeres guerreras, valientes, jóvenes y bellasdesafiaban el orden establecido en sus civilizadas constituciones y amenazaban la paz de su hogar.
Sus polis no superaron las refriegas y guerras con el
βάρβαρος
El «BÁRBARO» es el que dice torpemente «ba-ba», porque habla una lengua tosca, inferior y por tanto irrelevante en el universo helénico.
¿Qué sería de la paz de los hogares griegos si sus mujeres empezaran a querer hacer deporte, montar a caballo, empuñar la espada, el escudo, manejar arco y flechas y tener sexo libremente, tener niños y abandonar a sus parejas para criarlos en solitario?
UN PELIGRO PÚBLICO
Los poetas se encargaron de inventar etimologías pseudocientíficas para ponerlas en entredicho, como por ejemplo, que su nombre significaba
ἀμαζών
«sin pecho» porque se lo cauterizaban para poder manejar mejor el arco.
Romper con la SIMETRÍA del cuerpo, desnudar el cuerpo femenino era propio de PROSTITUTAS.
La mala fama estaba en marcha…
Para los niños griegos decir «¡Que vienen las Amazonas!»era como decir «¡Que viene el Coco!»
Ninguna mujer podía ser «como los hombres», como decía Homero, sin pagar un precio muy alto:
SER UNA OUTSIDER
En la isla de TEMISCIRA el tiempo se ha detenido como si la hubiese envuelto una cápsula, y sus habitantes, las deslumbrantes AMAZONAS, no han muerto, como nos hicieron creer los poetas griegos.
A ellos les interesó ver morir a Pentesilea, a Hipólita, a Antíope y a Melanipe.
Pero no fue así, y prueba de ello son estos testimonios del gran conocedor de la mitología y escritor William Moulton Marston
Temisciraes un paraíso, es ISLA PARAÍSO:
-“Nunca tuve un padre. Mi madre me esculpió en arcilla y Zeus me trajo a la vida”. (Diana Prince)
HIPÓLITA, reina de las Amazonas, ha puesto a su niña el nombre de la diosa que inspirará su vida, ÁRTEMIS: cazadora, virgen, guerrera, independiente y vestida de corto para desafiar la rancia moral masculina. Para no molestar a la divinidad de los bosques y de la luna, ha preferido ponerle el nombre itálico:
DIANA
La tía ANTÍOPE entrena a la joven en el arte de la guerra cuerpo a cuerpo. No solo es la mejor de todas las alumnas, sino que además destaca por unas cualidades excepcionales nunca antes vistas.
Es difícil mantener eternamente la independencia, el aislamiento y la pureza de las costumbres.
A veces, visitantes extranjeros lo cambian absolutamente TODO.
De nuevo los varones trastocarán la vida de las
mujeres que se parecen a los hombres:
-“Sé cuidadosa en el mundo de los hombres Diana. No te merecen. Siempre has sido mi más grande amor. Hoy, te conviertes en mi más grande dolor”. (La reina Hipólita)
E incluso las circunstancias obligarán a la joven MUJER MARAVILLA a abandonar su indumentaria y a esconder sus armas para que de nuevo no amenacen el orden establecido por los hombres.
La historia se repite, no hemos nacido ayer y nada nuevo bajo el sol…
La FUERZA DEL DESTINO, que es más fuerte que los esfuerzos de mamá, de la tía y de toda la tribu, más poderosa que ella misma, le tiene preparado un FUTURO HERÓICO.
No habrá más acusaciones de pecar de HYBRIS, no habrá más barreras.
"...y, claro, todo eso serán interrupciones si logro reanudar el trabajo. Pues me saldrá como siempre un trabajo tartamudo. Bueno, qué le vamos a hacer." Gonzalo Torrente Ballester